
Locos por Larry puede ser un nombre que no diga mucho. Pero sí "Síndrome Camboya" y su creador, Pogo, quien tras once años vuelve al disco con Insano punk and roll. Pogo está vivo y rockeando y en esta entrevista no hace el quite a los conflictos, critica a todo y a sí mismo, habla del infierno que vivió cuando se hizo conocido con Los Peores de Chile y de lo incómodo que se siente en Santiago. Pese a todo, no ha perdido la capacidad de convertir todo su asco en explosivas canciones de punk, rockabilly y blues. "Cuando relato estoy relatando el mundo. Es como un noticiario del siglo XX. Es como eso, tío, una cosa insana".

Son semanas tensas para Mario Carneyro, el otrora famoso Pogo de Los Peores de Chile. Su banda actual, Locos por Larry, acaba de sacar un disco debut (descargable gratuitamente), pero hace un mes que no se hablan. El lanzamiento de Insano punk and roll ya debió haber ocurrido y este mismo viernes tocarían en Valparaíso junto a los argentinos Las Manos de Filippi. Pero andan tirados de las mechas.
Con 51 años (la misma edad de celebridades del punk como Johnny Rotten, de los Sex Pistols), Pogo llega en bicicleta hasta el Café Literario de Providencia, chaqueta de cuero y jockey de costumbre, para hablar de su nuevo disco, pero las circunstancias llevan la conversación hacia otros derroteros. Ha tocado en Fiskales Ad–Hok, Insurgentes, Repulsiones por Minuto y Los Peores de Chile, y la mayoría de sus grupos han terminado en peleas. Una clase de disputas menos entrañable que las del trío cómico Los Tres Chiflados, de donde tomó el nombre para su banda.
–Larry es el que se las lleva todas –dice–. El guatón (Curly) es el espectacular, el mediático. Y Moe es el fascistoide, el que siempre está sobresaliendo a base de golpes y movidas, el que les da a todos. Es un paralelo a lo que es esta vida, a lo que he sido yo, siempre de perdedor, llevándotelas todas y haciendo el imbécil, aunque me las doy de listo. Un Larry cualquiera.
Hoy no es el mejor día para Pogo. Con bronca y decepción, dice que le resulta difícil trabajar con gente mucho menor (la banda promedia los 25 años), pero lo más complicado, según él, es que los chilenos (porque no se siente chileno y sigue utilizando modismos españoles) no se fijan en los detalles. "Estoy preocupado de la formación como banda, como historia, de la imagen, el sonido. Esto está compuesto de diferentes cositas y si dejas esas cositas al aire, no las pescas…"
–Pero hay un disco. Eso es tangible.–Es tan tangible como que tenemos una tocata en Valparaíso y la banda está a combos. No nos vemos hace un mes. Lo que pasa es que las bandas, sobre todo esta, la tomo como algo muy honesto. No puedo tocar por plata, ni por estar en un escenario con Valparaíso completo. Tocar por eso no me va.

–¿Y por qué entonces?–Por honestidad, por pasarlo bien, por divertirte, por marcar la historia. Yo ya viví esa etapa en Peores de Chile, que estábamos todos peleados y tocábamos. Poco menos que teníamos que irnos en autobuses separados, todos odiándonos. Y teníamos que tocar. Había todo un equipo alrededor nuestro que si parábamos nosotros paraban ellos. Una máquina. Y esa mierda ya no.
–Pero la edición del disco supone volver a estar en actividad constante.–No. Es cuestión de tiempo. Esto acaba de suceder. Estoy tenso. La misma historia de que la banda empiece a crecer me da lata.
–¿Cómo crecer?–Te empiezas a hacer conocido, te invitan a todos lados, empiezan a hablar de ti. Esa parte me hincha las bolas. He pasado etapas súper guarras. En los Fiskales Ad-Hok empezamos a ser conocidos tocando en chiringos asquerosos, con gente adicta a nosotros, con una banda espectacular, todos tocando fuerte. Y luego con Los Peores de Chile no alcancé a tener esa movida. Tuve dos tocatas así. Dos. A la tercera tocata estábamos en escenarios grandes, estaba la tele y estábamos en todos lados. Sólo dos tocatas punkies. Con Locos por Larry, toda la etapa anterior, todos los otros años tocamos cuatro veces. No tocábamos nunca, y ahora (con la nueva formación) a la semana habíamos tocado más que las quince formaciones anteriores y de ahí no hemos parado, en lugares punkies, a bajo precio, y últimamente ha sido la cagada.
–¿Y eso te pone feliz?–Por un lado sí. Está guay ver a todo el personal que lo pasa bien, a eso vamos. Esa es la única lógica de la banda. No tenemos mensaje, es pura energía, bronca. Pero ya empieza la banda a decir "oh, Locos por Larry" y todavía no hemos llegado ni cerca de lo que estuvimos con Peores de Chile. No quiero.
–¿Y crees que eso puede ocurrir?–No, pero lo evito. No quiero estar en partes que no me gusten.
Lo quiera Pogo o no, le guste o no, Insano rock and roll ya se puede descargar desde el fotolog de la banda. Son doce canciones de rockabilly, punk y blues explosivo, fácilmente hermanables a su anterior banda, Los Peores de Chile. "Sigo sintiendo el rockabilly, el rocanrol. Si ves una composición mía de la época de los Fiskales y la comparas con una de ahora no tiene gran diferencia. A lo mejor hago mejores arreglos, estructuras mas lógicas, pero es lo mismo".
Y si la música sigue igual de divertida, las letras del disco también: hay amores insanos ("La mosca en la nariz"), críticas a Estados Unidos ("Amérika"), burlas a los políticos ("Loco twist"), a la Iglesia y los ricos ("Por la razón o la fuerza (esto es un asalto)"), o al estilo de vida aspiracional ("Ta' pulento").
–Yo creo que la diferencia está en la forma de contarlas. La pintura que hago, el dibujo, es con otros elementos. Y no lo hago monotemático como en un disco punk, en el que las ocho o diez canciones son ¡paaaa! Yo me río de esto y de lo otro y al escuchar las letras sabes que es una banda punk, tío, es una banda en la que al menos uno de sus integrantes está apestado de toda la movida. Sabe de quién está apestado, sabe qué lo está molestando. Son elementos iconográficos, pero reales, están ahí, vivos. Claro, no me voy a poner a cantarle a Pinochet, no pasa nada, ni a decir "milicos asesinos". Y sobre todo no utilizar los términos, pero si pones cinco canciones contra Estados Unidos y pones "Amérika", como que te cuesta comprender que es una bronqueada a los gringos humillándolos de la peor forma. Trato de usar temáticas recurrentes pero contarlas como a mí me gusta.
–Si las temáticas son las mismas, ¿quiere decir que la situación no ha cambiado mucho en veinte años?–No, es que hace veinte años esto era muy malo. Es como si hubieras vivido una indigencia tanto económica como cultural y las cosas que te daban bienestar y eran necesarias y que te negaba la dictadura no las veías, pero estaban ahí. Detrás de rejas, detrás de ladrillos, pero estaban ahí. Por eso se luchó en contra de la dictadura y llegamos a la democracia y ahora tenemos eso mismo, pero en una vitrina, en un mall detrás de un vidrio de cuatro centímetros y seguimos sin poder tocarlos, solamente unos pocos. Por lo menos lo que yo necesito, que es cultura, libros, un pueblo afectivo entre sí, una política inteligente, moderna. Si quieres vivirlo, tienes que invertir plata, comprar libros, una Internet potente y básicamente aislarte. Tienes que currar (trabajar), pero te va a faltar tiempo porque el curro te consume entero y no te queda otra que el happy hour y ese mundo a mí no me interesa. Vivo en una sociedad que me incomoda.
–La música que haces es una respuesta, por lo menos, divertida a todo lo que te incomoda.–Amarguras no quiero. Hay que tratar en lo posible de enfrentarlo con ironía porque me parece patético. Algunos personajes me pueden parecer siniestros, y si tuviera que dar mi comentario no los trataría con mucha ironía: los mandaría a la concha de su madre. Pero vivo en una sociedad que me causa risa, la veo tan torpe, tan ingenua, con tanto retraso de ideas. Cuando relato estoy relatando el mundo. Es como un noticiario del siglo XX. Es como eso, tío, una cosa insana.
–¿Después de tanto tiempo desde que fue creado, consideras que el punk rock sigue siendo un vehículo válido de denuncia?–Cada vez más, tío. Porque vivimos en una ciudad violenta, tenemos un Estado muy violento, no sólo porque usa la violencia física, porque hay muchos tipos de violencia, como que te ignoren como persona, que no respeten tus derechos, que te usen cuando te necesitan y después se olviden. Eso también es violencia y todos la estamos viviendo. Hay gente que se refugia en otras cosas, pero hay una parte de la juventud, que sin ser activista, siente que esa música se corresponde con lo que tienen que afrontar en el colegio, en la familia, en el mundo al cual tienen que salir, con violencia en las esquinas, violencia en las discotecas, con una televisión imbécil. Esa gente entiende que esa música está relacionada con lo que le toca vivir diariamente.

–Pero el punk también puede volverse reaccionario. Es una fórmula que parece agotada.–Siempre está rozando esos límites. En ese tema no me gusta opinar mucho, porque es tan ambiguo que puede interpretarse equivocadamente. El punk radical tiene muchos elementos fascistoides. Hay una tierra de nadie en que la ultra izquierda y la ultra derecha se confunden y ahí veo mucho sentimiento, mucho comportamiento, mucha posturas que a mí me sorprenden. Será porque lo mío lo tomo como un punk que no es de combate, es un punk de rocanrol, de rockabilly, chapado a la antigua, ochentero, más preocupado de los arreglos y de hacer una letra que sea como un instrumento más y que si le pones oreja te encuentras con una gilipollez que te causa risa. Nada más, el resto es entretenimiento. Claro, tocamos con bandas que son ¡guaaa! Faltan los sacos de arena, las alambradas, los cascos, pero es válido. Eso es punk, lo mío es punk and roll, una fusión de estereotipos, de sonidos, una forma de tocar rocanrolera.
–Esa es la música que siempre te ha gustado.–Es casi lo mismo. Esto es rocanrol, un boogie descarado.
–El blues y el rocanrol vienen de Estados Unidos. Tomas los mismos elementos que te ha dado "el imperio" para tu música.–(El bues) Es antiesclavista antes que todo. Es el espíritu que me embargó al ver a un Estados Unidos que invadió Cuba, invadió México, se metió en Panamá, en Nicaragua y luego en Sudamérica y en Vietnam. Entonces el blues es bueno para ponerlo como un ejemplo de lo que Estados Unidos puede hacer. Claro, Estados Unidos hizo el blues, pero lo hizo en base al desprecio del hombre por el hombre.
–Lanzas tus dardos siempre en formas divertidas y además utilizas elementos de la cultura pop, como los zombies o los superhéroes.–Es que yo vivo un mundo de cómics, de películas, de libros. Le di lo suficiente como para quedar pegado con la visual del cómic. Escribo como cómic, las canciones son como cómics. Hice fotografía, estudié cine, pintura, y por eso tanto mis relatos como mi música son visuales.
–La estructura de los sellos gracias a la cual Los Peores de Chile fueron exitosos se vino abajo. Y ahora pusiste tu disco en fotolog para que lo descarguen. ¿Cuál es el gesto?–Puede ser contradictorio o acomodaticio, pero ¿qué haces con un disco en una tienda? ¿Quién va a invertir en hacer mil copias? No creo que esto sea un Kudai o una churrada así. El disco puede tener singles potenciales pero tendría que haber otra vez un fenómeno o una corriente que no sé si vaya a ocurrir. Me han contado que en las radios se escucha basura por todos lados. Ahora el primero que compra un disco lo sube a la red. Ni el segundo ni el cuarto: el primero. Y vale, puedo vender mil copias, harán unas recopias por ahí, pero qué tanto, recupero la plata, nos repartimos un poco. Pero la historia es: súbelo a Internet y va a haber 350 mil, 400 mil o a lo mejor un millón, y llega a Estados Unidos, a España, y te pueden llamar de Linares para invitarte a tocar o de México para grabar un disco. Y de paso, es un gesto a la gente.

–¿Lo llevarás a las radios?–Tengo que hacerlo. Me da un poco de cosa, pero tendría que hacerlo. Si, lo sacarán una vez por curiosidad, pero…
–No tienes fe por esa parte.–Cero. No me hago ninguna ilusión de que vaya a pegar alguna canción.
Así de pesimista suena Pogo, aunque el disco trae, a lo menos, tres singles radiables. La ruptura –temporal– de su banda justo cuando editan su primer disco lo tiene así, con un caldo de cabeza. "Hay que portarse bien, no hay que repetir las cosas y eso va para todos. No voy a estar todo el día arriba de un pedestal apuntándolos con el dedo diciéndoles lo perversos que son. Yo también me las gano, arrastro mucho las situaciones, tengo un cagazo en mi vida tremendo, y no es de ahora, no de hace diez años, soy muy dificultoso pero también tengo mucho talento".
Y como que no quiere la cosa, Pogo cuenta uno de sus más grandes dolores, cuando lo sacaron "de su elemento natural, que era Europa", donde vivió doce años. El clásico de estar en el lugar equivocado, con gente equivocada y en el momento equivocado hizo que lo deportaran. –Es el destino. Nunca había tocado música y en Chile lo hice. Puede haber algún elemento caótico, pero cada vez creo más que está todo escrito hace rato. Hay que seguir el guión no más. A causa de eso (de su deportación) me metí en la música, toqué en los Fiskales, armé Los Peores de Chile, que como banda tuvo trascendencia para otras bandas. Se rompieron muchos clichés, muchos fundamentalismos que había hasta esa época de que el punk era aquí y el pop aquí, que una letra punk nunca iba a entrar a la radio. Llené un espacio y de paso lo que hice tuvo una trascendencia. Y qué bueno que pasó. Si no me hubieran echado no habría existido todo eso.
–Ya tienes 51 años y sigues igual. Lo normal en Chile es que las personas, llegada cierta edad, se normalicen. –He tratado siempre de no ser muy chileno. Aprendí a ser de una forma, me gustó, me acostumbré y no la quiero perder. Es una visión europea no más, como un portugués, un español, un italiano, que le gusta una chaqueta de cuero y la lleva hasta los ochenta años. Si le gusta pintar y dibujar lo hace. Puedes madurar pero no volverte adulto. Ser un adulto es ser un saco e' hueas, con todas sus letras. Cambias de ropa, cambias de actitud, cambias de pensamiento, reniegas de tu pasado, te vuelves hipócrita y empiezas a ponerte máscaras. Tengo 51 años y ando veinte o treinta minutos diarios en bicicleta, toco punk, trabajo en gráfica y se nota que son cosas de un tío que sabe, porque siguen estando atractivas para un chaval de trece, quince, dieciocho y de treinta para arriba también. Igual que como a los 51 años hago una música que a pendejos de dieciséis hace bailar como locos.
Lo último lo pudo comprobar hace un par de meses, cuando Locos por Larry tocaron en medio de una huelga estudiantil para escolares. "Fue un completo desorden. Ver como entendían la movida, no habían escuchado nunca las canciones pero entendían la estructura, cantaban los coros. Ahí te das cuenta de que tu cuento está vigente".
–¿Y cuando se podrá escuchar en vivo?–Solo dios sabrá. Je.
Extracto de mus.cl: http://www.mus.cl/entrevista.php?fId=128
www.myspace.com/locosporlarry

Lista de Temas:
01.- Patria, Familia y Propiedad
02.- La mosca en la Nariz
03.- AmeriKa
04.- Black Zombie
05.- Boogie en la Playa
06.- Ella Fue
07.- Loco Twist
08.- Por la Razón o La Fuerza (Esto es un Asalto)
09.- Playa Capital
10.- Johnie va a La Disco
11.- Ta' Pulento
12.- Oh Superman
link: http://www.mediafire.com/?gnucvl6kvv0
pass: rockennuestrasalmas
1Abrazo
LARGA VIDA AL ROCKANDROLL !!!


